entender el siglo XX perspectiva feminista

En el contexto del curs Claus per entendre el segle XXI : reptes de futur des de la perspectiva de gènere, que ofrece la Universitat d´estiu de les Dones, recibimos dos nuevas llaves que nos abren dos puertas diferentes hacia un mismo mundo fabuloso y real, donde la mujer ocupa el tiempo y el espacio que merece, donde no es necesario que se achique, se calle, se limite o masculinice para caber y existir. Nos adentramos a una fábula narrada con voces de mujeres que recoge su pasado con reflexión, se proyecta al futuro con ambición y se presenta con coraje y valentía. 



La primera llave nos la regala Marta Honrubia Pérez, professora titular del Departament d´infermeria i Salut Pública, Mental i Maternoinfantil de la Universitat de Barcelona. Nos ofrece una nueva llave que abre la puerta hacia una nueva cultura femenina sexoafectiva, para un mundo diverso e igualitario.
Si giramos la mirada hacia nuestra adolescencia nos damos cuenta de que nuestra cultura de la sexualidad se estrecha a un modelo dominante de procreación. Este modelo dominante de procreación se fundamente en la sacralización de las relaciones sexuales. El acto sexual contemplado sólo a una determinada edad, obviando la infancia y la madurez; en unas determinadas circunstancias, casada; y en una determinada orientación al placer, heterosexual. No cumplir con estas normas impuestas por la iglesia y el patriarcado implicaba ser excluida de la sociedad mediante la pérdida de la dignidad y la virtud. Si una mujer se quedaba embarazada recibía todo el peso de la sociedad y era marginada y castigada.
El patriarcado sostenía y alimentaba este modelo en el que el hombre era sexualmente activo y la mujer pasiva. El único papel que la mujer podía desenvolver sin ser despreciada era el de objeto sexual. La mujer como objeto de placer.

El modelo patriarcal exigía no sólo una manera de relacionarse con los hombres de manera pasiva y cosificada sinó también una manera de relacionarse entre las mujeres. Las mujeres entre sí debían representar un papel de rivales que competían para ser elegidas por un macho. Se divide a las mujeres disuadiéndolas de buscar apoyo y asociación entre ellas. La carrera de las mujeres consistía en ser la más deseable y a no salirse de las normas que la valoraban como virtuosas y dignas para ser elegidas como esposas de un marido y cuajarle hijos.
El modelo sexual que reduce la sexualidad de la mujer a paridora construido por la iglesia y el patriarcado comporta unas reglas diferentes para hombres y mujeres que se traduce en un comportamiento diferente de hombres y mujeres.

Esta dualidad también la encontramos en el reparto de trabajos. Mientras los hombres ocupan el espacio público, toman decisiones públicas, se sitúan en lugares de poder económico, cultural y social, las mujeres son relegadas a un espacio privado, privándolas de su correspondiente apoderamiento económico, social y cultural.

Cuando la mujer sale al espacio público tiene que hacer un doble esfuerzo, por un lado adaptarse al espacio público diseñado y configurado por hombres y para hombres; y por otro lado, seguir manteniendo el espacio privado de limpieza, gestión de la casa, educación y cuidado de los hijos. En la adaptación de la mujer al ámbito público a la mujer se la exige las competencias de un hombre sin tener en cuenta las suyas propias, no se valoran las competencias femeninas y la mujer se ve obligada a adoptar un rol de mera imitadora de las relaciones de poder y violencia masculinas.
La actividad sexual es un proceso de aprendizaje. Nos comportamos de determinada manera o de otra dependiendo de los modelos que nos hayan proyectado y que hemos asociado a un valor positivo o negativo. La sexualidad es parte de nuestra identidad, influye en lo que pensamos y nos comportamos a todos los niveles.

Hay unos factores culturales negativos que inciden en la sexualidad de la mujer:

  • El miedo al placer. Se asocia al pecado y se penaliza con la culpa y el castigo cuando se siente.
  • “Para presumir hay que sufrir”.
  • El dolor se sobrevalora. Se asume el amor-dolor.
  • La manipulación de la moda sobre el cuerpo de la mujer. Los grandes modistos son hombres e imponen modas a los más vulnerables, a los jóvenes.
  • La vulnerabilidad de los jóvenes en su ignorancia.
  • A la felicidad sigue el sufrimiento.
  • Miedo a la libertad.
  • Miedo a la dependencia sexual y afectiva.


Estamos todas y todos inmersos en un sistema patriarcal y transmitimos valores machistas.
La doctora Dolores Juliano en su libro Marginadas y excluidas hace referencia a la dualidad del comportamiento entre hombre y mujer, ese doble patrón sexual social.

Cuando nacemos tenemos un sexo físico, genitales femeninos o masculinos, o los dos (en este caso se realiza una operación para eliminar uno de ellos). Inmediatamente después la sociedad nos da un género social según el sexo físico y luego nos aplica un rol de género. Estas asignaciones son absolutistas e impermutables hasta el punto que la sociedad patriarcal ha llegado a calificar de enfermedad mental con el nombre de “disforia sexual”, aún vigente, a las personas que libremente decidían su sexo físico o su rol de género.
Antes de nacer todos los embriones son femeninos hasta el tercer mes, sin embargo la iglesia y la religión señalan el origen de la humanidad en el sexo masculino y el femenino como un añadido tardío y con función subyugada al primero.
El sistema patriarcal otorga a la persona que nace con sexo masculino el siguiente rol:

  • Alta motivación sexual.
  • Difícil control del deseo.
  • Activo buscador del placer.
  • Da valor a la actividad sexual.
  • Da valor a la conquista.
  • Controla las conductas.
  • Refuerzo de la promiscuidad.
  • Dominador.
  • Respuesta sexual mecánica.
  • Proveedor.
El sistema patriarcal otorga a la persona que nace con sexo femenino el siguiente rol:

  • Baja motivación sexual.
  • Fácil control del deseo.
  • Pasiva que recibe demanda.
  • Da valor a los afectos.
  • Da valor a la fidelidad.
  • Es condescendiente.
  • Mayor culpabilidad.
  • Menor dominación.
  • Mayor motivación a ofrecer placer en la relación.
  • Cuidadora.

El modelo patriarcal que nos ha educado sexualmente. Además de asignarnos un rol social según el sexo físico, nos da una identidad sexual y una única orientación al placer. La orientación al placer patriarcal es heterosexista. La orientación al placer es dirigida única y exclusivamente hacia el sexo contrario a pesar de que durante la infancia y la adolescencia, cuando todavía no hemos asumido esos roles patriarcales, las relaciones sexuales se producen indistintamente con los dos sexos. 



Durante la adolescencia la sociedad presiona a la persona para que adopte un rol bien definido y castiga socialmente otro tipo de orientación al placer que no sea el heterosexual.

MIDDLESEX (PREMIO PULITZER) 


Hace tan sólo dos años que se consiguió la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo.
Ahora con el nuevo Gobierno está a punto de desaparecer y nos preguntamos por qué no la conocíamos y sólo nos habían hablado de una parte de la ley ( la interrupción del embarazo). Otra vez constatamos que los medios de comunicación están presionados y dirigidos por intereses políticos del sistema patriarcal, y que la supuesta sociedad de la información es en realidad una sociedad de la contrainformación.
Esta ley obliga a los profesionales del sistema educativo a estar formados en sexualidad y educar en sexualidad.  
Es necesario que nos ayuden a conocer nuestro cuerpo y a saber cuándo nuestro cuerpo cambia y por qué.  Sin una educación sexual de calidad impartida por profesionales el sistema patriarcal y católico reduce el conocimiento de nuestro cuerpo a una serie de creencias bien arraigadas en la misma lengua que utilizamos para comunicarnos y pensar.
En la lengua catalana y castellana encontramos numerosos ejemplos de que todo lo que hace referencia a lo femenino tiene connotaciones negativas y despectivas “coñazo” “zorra” “putada” “ser una nenaza” y todo lo que tiene que ver con lo masculino es positivo “tener cojones” “ llevar los pantalones” “ser un zorro”. Los mismos códigos con los que pensamos y nos comunicamos están infectados de machismo.
Existen creencias negativas muy extendidas, por ejemplo,  la regla mirada como algo sucio, sin embargo la regla nos protege de enfermedades y limpia la vagina. La vagina es autolimpiable. Otras creencias son la asexualidad de la infancia y de la edad madura, o el mito de la media naraja. Somos personas completas en sí mismas, no complementarias de nadie.


En 1978 aparecen los primeros centros de planificación familiar gracias al movimiento feminista. La sociedad patriarcal ha responsabilizado siempre a la mujer del control de la natalidad y la iglesia la ha condenado a ser una máquina de parir. Actualmente existe la posibilidad de la vasectomía reversible.  La educación sexual reproductiva está totalmente genitalizada, con coito y con orgasmo. Sin embargo el centro de placer de la mujer no está en la vagina sinó en su clítoris.
Debemos proteger a los jóvenes no sólo de los embarazos no deseados sinó de las enfermedades venéreas.

En conclusión el modelo sexual patriarcal y sacralizado de procreación que condenaba a la mujer a ser un ser pasivo, un mero objeto sexual, que cosificaba el cuerpo de la mujer, la arrojaba a un rol de paridora y la connotaba de significados negativos se ha ido superando con el esfuerzo y trabajo de muchas mujeres. Pero todavía queda un largo camino que recorrer que pasa por la información y por una mirada crítica, exigente y ambiciosa a la sociedad patriarcal que cause  un cambio que feminice la sociedad y la equilibre.


Alzamos la mano un poco más para recoger otra llave y alcanzar otro reto del siglo XXI. Asistimos al recital de poesía erótica en femenino Escrit amb el cos, pintat amb la paraula, a cargo del grupo Teatre de Dones a Escena Badalona. Paco Escudero, director del centre de Recursos i Assesorament de la Dona (CRAD) de l´Ajuntament de Badalona, nos presenta una performance poética sobre el erotismo de la mujer.
La compañía nace en Badalona hace catorce años y este es su cuarto montaje teatral. El primer montaje se centró en autoras del siglo XX y XXI; el segundo, en la violencia de género; el tercero, en el alzheimer; y este cuarto en nuestra sexualidad.
Descubren esta sexualidad femenina  desde un examen de ellas mismas que ven  desde la historia como la mujer que dice “clítoris” o “coño” es vista como una “puta”.  La compañía intenta crear una pedagogía hacia hombres y mujeres para interrogarse sobre cuál es la sexualidad y afectividad que esperamos las mujeres. Ponen palabras a nuestro cuerpo con valentía, sensualidad y sensibilidad. Las mujeres de la compañía son de todas las edades y sensibilidades que señalan como fundamental poner en valor la erótica y sensibilidad frente a esta masculinidad erótica agresiva penetradora, devoradora de capital, finanzas, guerras, hogares que sufren, niñas, abuelas… ante un modelo masculino anglosajón blanco.
Teatre de Dones a Escena pone voz y cuerpo a esta feminidad de cara a las adolescentes, de amar su propio cuerpo frente a todos los prejuicios religiosos bíblicos que los veía como una cosa desordenadora. La iglesia y la religión ha proyectado en el cuerpo femenino algo pecaminoso, culpable o rebajado a mercadería de cuerpos, un sexo sin espíritu, de consumo violento y rápido.
Las espectadoras estamos expectantes y ávidas de recibir una mirada digna a nuestra sexualidad en los espejos de las actrices que recitan sus textos en primera persona. Una mirada rápida desde el escenario pone muecas tristes al comprobar que el único hombre en la sala es Paco, el director.
La compañía sólo incorpora textos escritos por mujeres e imágenes producidas por mujeres. Se trata de un teatro a la vanguardia del mejor teatro que se está produciendo en Europa, un teatro que le da una gran importancia a lo simbólico, que se pone a la altura del público, que proyecta imágenes estáticas combinadas con los depurados movimientos de las actrices, unos textos muy bien escogidos y dictados que callan a una excelente música.
Desde el concepto y el término “tejido” tejen un “texto” de palabras de mujeres, ese tejido a través del cual nos han hablado tantas mujeres que se han dedicado a ese trabajo. Ese tejido femenino, ese trabajo no se puede quedar entre cuatro paredes, sinó que hay que abrir esa cuarta pared para extenderla a todo el público, a la calle, teatro en la calle, teatro libre y liberador. Es lo que hace la compañía, saca su teatro a la calle y lo muestra. Su espectáculo lucha contra el rechazo de la hipocresía y abre un debate feminista a fondo que desarma al terrorismo feminicida. En esta línea enlazan con las Guerrilas Girls desde América.


Teatre de Dones  a escena no se limita a imitar la realidad desde la ficción sino que sobre todo invita a la realidad a imitar la ficción, insta a poner en valor positivo todo lo femenino. Con consciencia pero sin interiorizar el discurso de víctimas da gigantes pasos a la denuncia que reclama y reivindica nuestros derechos y al mismo tiempo infunde un positivismo que nos lance a difundir todo lo que lo femenino tiene que aportar al mundo.
Recordamos en este punto la diarrea mental del presidente del PP en Andalucía, Javier Arenas, que  apoyará todas las políticas relativas a la mujer que se pongan en marcha desde el Gobierno central y que persiguen “recuperar los valores familiares que, desde que la mujer trabaja, se han perdido”. En este sentido, Javier Arenas dice no temer a “la violencia feminista que practican entre ellas y hacia los hombres". “Cuando esas feministas vuelvan a estar cómodamente en su casa, educando a sus hijos y cuidando de sus familias, nos lo agradecerán”, ha dicho. Y lo harán porque, según el candidato, la sociedad será mejor, no se producirán tantos fracasos matrimoniales, los jóvenes dejarán de descarriarse, las familias volverán a corresponderse con los modelos tradicionales e incluso se reactivará el empleo.
Además, Arenas apoyará la reforma de la Ley del Aborto para proteger la maternidad y a la mujer “de la violencia estructural que le obliga a abortar”, de manera que frenar de manera tan cruel una vida será penado, posiblemente, con cárcel.

El teatro de Dones a escena de Badalona pone en escena la necesidad de cambiar la representación de la realidad y crear cultura de mujer.  Aunque la Regidoria de Igualtat lo único que ha hecho es poner una placa con su nombre en la pared tenemos que celebrar que el Centro de Documentación de la Mujer ya no está vinculado al de servicios sociales sinó al de cultura.

Esta cultura de la mujer debe encaminar sus trabajos de investigación en positivo. Desenterrar y sacar a la luz todas las mujeres que han aportado desde los diferentes ámbitos valores positivos en la sociedad y difundir la información.


El montaje Escrit amb el cos, pintat amb la paraula  nace del proyecto Dones a escena, sin embargo el Ayuntamiento de Badalona censura el espectáculo porque aparece la palabra “coño”. Constatamos que da miedo encontrarse con un grupo de mujeres libres. A las que no nos dan miedo las podemos encontrar en   http://www.donesenxarxa.cat .  Son mujeres libres en todos los sentidos y ámbitos puesto que se autogestionan también económicamente, no se someten a ningún tipo de censura.
Paco, el director del grupo de teatro y regidor de la dona en el ayuntamiento de Badalona, exige un debate feminista, crear y rescatar la historia porque si no no hay futuro. Tenemos que conocer y transmitir nuestro pasado como mujeres, conocer y reconocer a las mujeres que han luchado por nuestra igualdad y nuestro presente. Es esencial potenciar en la educación la historia de la mujer porque cuando tengamos la misma cultura tendremos el mismo apoderamiento. Hay que enseñar desde las escuelas la necesidad de la masturbación, el placer del propio cuerpo, la autonomía y la emancipación del propio sexo para después poder exigir ese placer, reivindicarlo y compartirlo.

Finalizamos con un enorme y cálido aplauso a Paco y a todas las actrices que con un rojo simbólico de nuestro apoderamiento de la cultura de las mujeres nos relatan diferentes momentos de la vida, desde la niña enamorada, la mujer romántica, la mujer enfadada, la mujer poliética, la dulce, la agresiva, el amor entre mujeres…En fin, todas las mujeres que somos una y todas.

Power point documentación complementaria:
https://docs.google.com/open?id=1iNpWmL6btMdB4OMVq4ToVAkxB05JQMuDvQL0nmJ0GdY4Vhkr4GhYkViQIgkT

CALLE
https://docs.google.com/open?id=0B0Sc3kPN60wSUmFhN2tlblZHTzg

LA CENICIENTA QUE NO QUERÍA COMER PERDICES
https://docs.google.com/open?id=0B0Sc3kPN60wSQUNaM2t6S1pzckE